La alerta alimentaria por huevos contaminados se extiende por Europa

Siete países del centro y el norte de Europa detectan el insecticida tóxico fipronil en distintos lotes de huevos procedentes mayoritariamente de Holanda

Han bastado apenas 48 horas para que Francia, que se había declarado libre de contaminación por fipronil, haya tenido que admitir que ha encontrado restos de este insecticida prohibido en animales destinados a consumo en distintas partidas de huevos, mayoritariamente procedentes de granjas holandesas. Se trataría, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura francés, de 13 lotes librados a dos establecimientos de elaboración de ovoproductos (derivados de huevo una vez retiradas la cáscara y las membranas).

Junto con Francia, otros seis países han decidido retirar los huevos presumiblemente contaminados: Holanda, Bélgica, Alemania, Suecia, Suiza y Reino Unido. En todos estos países se ha procedido a bloquear, además, la salida al mercado de distintos lotes procedentes de Holanda y Bélgica, de donde habría salido el insecticida destinado a combatir el ácaro rojo, además de pulgas y piojos. Distintas fuentes aseguran que se habría adulterado el producto insecticida con el añadido de fipronil.

Hasta el momento, se han paralizado al menos 28 remesas de huevos en los que se habría detectado una alta concentración de fipronil. Del mismo modo, 180 granjas productoras de huevos han tenido que cesar en su actividad, en su mayor parte como medida de prevención. En todas ellas se está procediendo a la desinfectación de las instalaciones con productos autorizados.

Huevos y carne

El fipronil es un insecticida autorizado para usos veterinarios en animales que no están destinados a consumo. Se usa también como pesticida en campos de golf y en otras aplicaciones que nada tienen que ver con la cadena alimentaria humana. La OMS lo tiene clasificado como “moderadamente tóxico” si se ingiere en dosis altas, pudiendo provocar náuseas y vómitos la mayoría de las veces, o daño renal, hepático o en tiroides en los casos más graves.

La llegada del contaminante a los huevos se presume que fue debido a una alteración fraudulenta de otro compuesto destinado a combatir el ácaro rojo, una plaga recurrente en gallineros. Una vez esparcido el insecticida, habría penetrado en el huevo a través de la cáscara, un material especialmente poroso. Se estima que, hasta la fecha, más de 12 millones de huevos se habrían visto afectados por la contaminación en toda Europa.

Las sospechas ahora se centran en productos derivados del huevo que se hubieran utilizado para la elaboración de salsas, mayonesas o incluso productos de pastelería. Del mismo modo, se están analizando las aves ponedoras para delimitar la existencia de riesgos asociados. En Holanda, foco de la contaminación, se ha procedido al sacrificio de miles de aves, lo cual ha provocado las protestas tanto de organizaciones animalistas como de los granjeros. Una parte sustancial de las aves presuntamente afectadas tenían como destino su consumo directo en forma de carne. Además, existe la sospecha, no confirmada, que un ave contaminada pueda poner huevos igualmente contaminados.

Comentarios

Raphael Zanelli11-ago-17
Que pasa en España? No tenemos reporte por nuestras autoridades sanitarias. Esperamos se pronuncien.

Añade un comentario

Para comentar tienes que estar registrado.
Registrate o si ya eres usuario

Tendencias