Casos aislados del mal de las vacas locas en la UE

La EFSA concluye que la alimentación contaminada sigue siendo la fuente principal de infección de EEB

La respuesta europea a la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) tras la crisis de los años ochenta ha reducido significativamente la prevalencia de la enfermedad en vacuno. Sin embargo, aún hay casos aislados en la Unión Europea (UE). Por este motivo, la Comisión Europea pidió a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que investigasen el origen. De 554 casos notificados en 2005 se ha pasado a sólo 2 casos en 2015 (ambos animales nacidos después de la prohibición).

La medida principal de control de la EEB en la UE es la prohibición del uso de proteínas animales en la alimentación ganadera. Esto se debe a que la EEB se puede transmitir al ganado a través de alimentación contaminada, principalmente en el primer año de vida.

Se han notificado 60 casos de EEB clásica en bovinos nacidos después de la entrada en vigor de la prohibición en la UE en 2001. Ninguno de estos animales  ha entrado en la cadena alimentaria. La EEB clásica es el tipo de EEB transmisible a los seres humanos. La Comisión pidió a la EFSA que determinara si estos casos eran causados ​​por alimentos contaminados o si se producían espontáneamente, es decir, sin una causa aparente.

Los expertos de la EFSA concluyen que la alimentación contaminada es la “fuente principal” de infección. Esto es atribuible a que el agente infeccioso que causa la EEB tiene la capacidad de mantenerse activo durante muchos años. Por lo tanto, es posible que estos casos de EEB hayan sido expuestos a los piensos contaminados si el agente infeccioso de la EEB estaba presente en los lugares donde se almacenaba o se manipulaba la comida. También es posible que los ingredientes contaminados destinados a la alimentación de los animales se hayan importado de países no comunitarios.

Por otra parte, no han podido descartar otras causas posibles de la infección dada la dificultad de investigar los casos individuales. Entre los obstáculos cabe destacar el prolongado período de incubación de la enfermedad y la falta de información detallada en la granja donde se han detectado los casos de EEB en el momento del rastreo.

Finalmente, los expertos mantienen una serie de recomendaciones para mantener y fortalecer el sistema de vigilancia y notificación de la UE y evaluar los nuevos datos científicos disponibles.

Comentarios

Añade un comentario

Para comentar tienes que estar registrado.
Registrate o si ya eres usuario

Tendencias