Primer impuesto sobre las bebidas azucaradas

Entra en vigor en Cataluña el impuesto sobre bebidas azucaradas envasadas con el objetivo de limitar su consumo y reducir su impacto negativo en la salud
bebidas azucaradas

El pasado mes de marzo de 2017, el Boletín Oficial de Parlamento de Cataluña publicaba el texto aprobado de la nueva Ley 5/2017 de medidas fiscales, administrativas, financieras y del sector público y de la creación y regulación de diferentes impuestos, entre otros, el de bebidas azucaradas envasadas, con entrada en vigor el sábado 1 de abril de 2017. Pero debido a la necesidad de incorporar cambios en los sistemas de cobro y facturación se ha acordado posponer su entrada en vigor hasta el 1 de mayo de 2017 mediante un decreto ley y el primer período de liquidación está previsto que sea del 1 al 20 de julio de 2017, conforme al borrador del reglamento de desarrollo en fase de elaboración.

El objetivo de este nuevo impuesto del Gobierno de la Generalitat es reducir el consumo de bebidas azucaradas con un consumo elevado de calorías, contribuyendo a mejorar los hábitos de consumo alimentario entre la población. El IBEE (Impost de Begudes Ensucrades Envasades) da cumplimiento y justifica su creación en las recomendaciones de la OMS para reducir el sobrepeso y la diabetes.

La lista

Las bebidas sobre las que se aplica el impuesto, son según el artículo 72 de la Ley, las que contienen edulcorantes calóricos añadidos como, entre otros, azúcar, miel, fructosa, sacarosa, jarabe de maíz, jarabe de erable, néctar o jarabe de agave y jarabe de arroz. Eso quiere decir que están sujetos tanto los refrescos o sodas, como las bebidas de néctar de frutas y zumos de frutas, las bebidas deportivas, las energéticas, las de té o café, las leches endulzadas, las vegetales y las aguas con sabores.

Cabe destacar que la Ley especifica que no están sujetas a la norma las bebidas elaboradas a partir de zumos de fruta o de verdura naturales, concentrados o reconstituidos, o su combinación, ni tampoco leches o alternativas de las leches que no contengan edulcorantes calóricos añadidos. También están excluidos los yogures bebibles, las leches fermentadas bebibles, los productos para uso médico y las bebidas alcohólicas.

El impuesto lo deben pagar los “distribuidores” que suministren las bebidas azucaras en todo el territorio de Catalunya con independencia del lugar de fabricación, tal y como se indica en el artículo 73 de la citada ley, y los lugares de venta al consumidor final deberán repercutir dicho impuesto en el precio de venta. El impuesto deberá liquidarse en la Agència Tributària de Catalunya donde las cuotas serán: de 0,08 euros/litro para bebidas con un contenido en azúcar de entre 5 y 8 gramos por 100 mililitros y de 0,12 euros/litro en aquellas bebidas que superen los 8 gramos de azúcar por cada 100 mililitros.

Reticencias en la industria

A pesar de que en Cataluña la intención de añadir el gravamen se puso sobre la mesa ya en 2012, muchos se lo tomaron a broma. Fue en noviembre de 2016 cuando se conoció la notica de la entrada en vigor el 1 de abril del nuevo impuesto sobre las bebidas azucaradas envasadas, pero el sector ha redactado un comunicado donde defienden no haber tenido “tiempo material” para modificar los sistemas de gestión, como el concepto de las facturas donde aparezcan los contenidos en azúcar por bebida suministrada, o los precios de venta reorganizando el sistema para repercutir el impuesto sobre el producto suministrado al consumidor. Es por este motivo que su entrada en vigor se ha aplazado un mes hasta el 1 de mayo de 2017.

El sector también sostiene que el nuevo impuesto no se ha explicado claramente al consumidor, a pesar que por la experiencia en la aplicación del impuesto en otros países como México, Irlanda o Hungría ha sido bien aceptado al ser entendido como una mejora para su salud y bienestar. Los estudios muestran que el impuesto a las bebidas azucaradas efectivamente disminuye su consumo, pero lo que no está demostrado es que reduzca la obesidad.

Las recomendaciones de la OMS

El nuevo impuesto sobre el contenido de azúcar en bebidas envasadas se fundamenta en el informe emitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 11 de octubre de 2016, donde insta a los países a crear un impuesto sobre las bebidas azucaradas para ayudar a reducir el consumo de estos productos y también la prevalencia de la obesidad, la diabetes de tipo 2 y la caries dental.

De acuerdo con el informe, titulado Fiscal policies for Diet and Prevention of Noncommunicable Diseases (NCDs), la OMS recomienda a los países políticas fiscales que conduzcan a un aumento de al menos el 20% del precio de venta al público de las bebidas azucaradas para de este modo reducir el consumo de estos productos.

El menor consumo de bebidas azucaradas implica una reducción de la ingesta de “azúcares libres” y de la ingesta calórica total, una mejor nutrición y una reducción del coste que el tratamiento de las enfermedades por sobrepeso y diabetes generan en el sistema sanitario. Por otro lado, supondrían una recaudación que podría dedicarse a políticas adicionales de promoción de la salud.

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