La información nutricional en las etiquetas ya es obligatoria

La Unión Europea obliga desde el pasado 13 de diciembre a incluir en la etiqueta de los alimentos la información nutricional
etiqueta nutricional

Después de cinco años de la publicación del Reglamento 1169/2011, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, el pasado 13 de diciembre entró en vigor el artículo 9, apartado 1, letra l, donde el etiquetaje de alimentos ha de incluir de forma obligatoria la información nutricional por cada 100g de producto, o bien por cada 100 mililitros, para que de este modo el consumidor pueda comparar alimentos. También se puede presentar por unidad de consumo o por porción a condición que la unidad de consumo o porción se exprese cuantitativamente en la etiqueta y se indique el número de porciones o unidades de consumo que contiene el envase.

La información nutricional debe ser facilitada por los fabricantes de alimentos, y obliga a incluir el valor energético en kilojulios (kJ) y en kilocalorías (kcal) por cada 100 g (ml), donde en cada Kcal hay 4,2 kJ y 6 nutrientes (grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal). La información nutricional obligatoria puede ser ampliada de forma voluntaria por otros nutrientes como ácidos grasos monoinsaturados, ácidos grasos poliinsaturados, polialcoholes, almidón, fibra alimentaria y cualquier vitamina o mineral que esté presente en cantidades significativas.

Facilitar la comprensión

El reglamento hace mención expresa a que toda la información nutricional obligatoria se debe presentar en el mismo campo visual, de manera que sea fácilmente visible, claramente legible e indeleble. Está regulado el tamaño de la letra, que debe ser igual o superior a 1,2 mm; en el caso que los envases o recipientes tengan una superficie inferior a 80 cm2, el tamaño de la letra podrá ser igual o superior a 0,9 mm. Esta información debe presentarse en forma de tabla, excepto que el espacio de la etiqueta no lo permita en cuyo caso se puede presentar en forma lineal.

Para facilitar la comprensión de las etiquetas de alimentos adaptadas al nuevo Reglamento 1169/2011, sobre información alimentaria facilitada al consumidor la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) ha lanzado la campaña ‘El etiquetado cuenta mucho’, con el objetivo de mostrar las ventajas de los cambios en la información que aparece en las etiquetas de los productos alimenticios. En la página web referenciada aparece gran información de interés para el consumidor para poder entender de forma fácil y sencilla, la información nutricional, los alérgenos y otros elementos de interés.

Alimentos exentos del requisito de información nutricional obligatoria

Los alimentos que están exentos de que contengan el cuadro nutricional según el anexo V del Reglamento 1169/2011, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, son:

  • Productos sin transformar que incluyen un solo ingrediente o una sola categoría de ingredientes.
  • Productos transformados cuya única transformación ha consistido en ser curados y que incluyen un solo ingrediente o una sola categoría de ingredientes.
  • Agua destinada al consumo humano, incluida aquella cuyos únicos ingredientes añadidos son el anhídrido carbónico o los aromas.
  • Una planta aromática, una especia o mezclas de ellas.
  • Sal y sucedáneos de la sal.
  • Edulcorantes de mesa.
  • Productos contemplados por la Directiva 1999/4/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de febrero de 1999, relativa a los extractos de café y los extractos de achicoria, granos de café enteros o molidos y granos de café descafeinado enteros o molidos.
  • Infusiones de hierbas y frutas, té, té descafeinado, té instantáneo o soluble, o extracto de té; té instantáneo o soluble, o extracto de té descafeinados, que no contengan más ingredientes añadidos que aromas que no modifiquen el valor nutricional del té.
  • Vinagres fermentados y sus sucedáneos, incluidos aquellos cuyos únicos ingredientes añadidos son aromas.
  • Aditivos alimentarios.
  • Coadyuvantes tecnológicos.
  • Enzimas alimentarias.
  • Gelatina.
  • Compuestos para espesar mermelada.
  • Levadura.
  • Gomas de mascar.
  • Alimentos en envases o recipientes cuya superficie mayor es inferior a 25 cm2
  • Alimentos, incluidos los elaborados artesanalmente, directamente suministrados por el fabricante en pequeñas cantidades al consumidor final o a establecimientos minoristas locales que abastecen directamente al consumidor final.

Comentarios

Añade un comentario

Para comentar tienes que estar registrado.
Registrate o si ya eres usuario

Mercado