A la espera de la comercialización legal de Insectos

Los insectos son potentes bioconvertidores que pueden transformar la biomasa de baja calidad en proteínas de alto valor nutricional
insectos como comida
Mercado asiático de insectos comestibles

Hasta la entrada en vigor del nuevo Reglamento (UE) 2015/2283, 1 de enero de 2018, no es posible la importación y comercialización de insectos destinados al consumo humano. Tampoco es válida la aplicación del principio de reconocimiento mutuo para especies de insectos comercializados legalmente en otros estados miembros como Bélgica y Países bajos.

Los organismos competentes en materia de seguridad alimentaria se han visto obligados a publicar diferentes notas técnicas debido a la creciente demanda de consultas por parte de los ciudadanos sobre la situación legal de los insectos y la posibilidad de comercializar en nuestro país productos elaborados con insectos comestibles o a partir de estos animales, como snacks, harina, caramelos o bebidas con insectos en el interior.

En el Estado Español los insectos han sido considerados como alimento impropio, según define el Código Alimentario Español en la 1ªparte, capítulo II, punto 1.02.07.a, donde lo define como “materia natural o elaborada que no está comprendida en los hábitos alimentarios españoles, aunque el producto del que se trate tenga poder nutritivo”.

Incertidumbre jurídica

Hasta hace poco ha habido diferentes opiniones en la interpretación de la definición de nuevos alimentos respeto a los animales enteros y en las preparaciones a base de animales enteros. Algunos estados miembros de la UE se consideraron excluidos de la definición de nuevos alimentos del Reglamento (CE) 258/1997, del 27 de mayo de 1997, sobre nuevos alimentos y nuevos ingredientes alimentarios, y por lo tanto, no sujetos a una evaluación del riesgo antes de autorizarlos para la comercialización.

Las dudas acerca de si los insectos estarían incluidos dentro del ámbito de aplicación del Reglamento (CE) 258/1997, sobre nuevos alimentos y nuevos ingredientes alimentarios, generó incertidumbre jurídica en distintos estados miembro de la UE. Según el reglamento en cuestión, se consideran nuevos alimentos y nuevos ingredientes alimentarios aquellos que hasta el momento no hayan sido utilizados por el consumo humano en la UE antes del 15 de mayo de 1997, fecha de fecha de su entrada en vigor. Los diferentes Estados Miembros solicitan de un tiempo a esta parte a la Comisión Europea la interpretación del Reglamento sobre si los insectos estarían incluidos como nuevos alimentos.

El nuevo reglamento de la UE eliminará la incertidumbre jurídica respecto a los insectosLa Comisión Europea valoró la posibilidad de crear una lista positiva de especies de invertebrados/insectos con un historial de consumo seguro y significativo en la Unión Europea, anterior a la entrada en vigor del Reglamento (CE) 258/1997. Para la elaboración de esta lista la Comisión solicitó a los estados miembros datos de las especies de insectos comercializados legalmente en su territorio, es decir, las especies permitidas por normativa estatal propia.

Bélgica y los Países Bajos acreditaron una tolerancia provisional; es una medida nacional que no obliga al resto de estados miembro de la UE a aceptar la comercialización. En ninguno de los dos países pudieron confirmar un historial de consumo seguro y significativo de diez especies de invertebrados anterior al 15 de mayo de 1997.

Principio de precaución

En España, al igual que el resto de estados miembro excepto Bélgica y Países Bajos, se aplica el principio de precaución a la espera que se aplique la posición común y armonizada de toda la UE. Es por este motivo que en el 2015 aparece la plataforma internacional Platform of Insects for Food & Feed Association (IPIFF) para que la UE incluya a los insectos en la dieta.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el 8 de octubre de 2015 publicó la opinión científica Risk profile related to production and consumption of insects as food and feed, en el cual se evalúan los riesgos biológicos, químicos, ambientales y de producir alergias alimentarias, sujeto a la cría y el consumo de insectos en alimentación humana y animal. Según la EFSA los insectos no procesados pueden contener metales pesados, bacterias y virus patógenos en función del substrato usado en alimentación y de las condiciones de cría. El informe concluye recomendando que es necesario iniciar investigaciones en los aspectos que originan incertidumbre debido a la falta de información.

El 11 de diciembre de 2015 se publicó el nuevo Reglamento (UE) 2015/2283 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de noviembre de 2015, relativo a los nuevos alimentos, que será de aplicación a partir del 1 de enero de 2018 en todos los Estados miembros de la Unión Europea. Una de las principales novedades es que prevé una serie de cambios: simplifica, acelera y centraliza los procedimientos de autorización de los nuevos alimentos. También clarifica y actualiza las categorías de alimentos incluidos en la definición de nuevos alimentos y elimina la incertidumbre jurídica respecto a los insectos. Se destaca el procedimiento de autorización para alimentos tradicionales de un país tercero, que se basará en el historial de uso alimentario seguro. Estos alimentos deben ser parte de la dieta habitual en un número significativo de personas durante 25 años en el tercer país.

La entomófaga

Según el documento publicado por la FAO en 2013 denominado “Insectos comestibles. Perspectivas de futuro de la seguridad alimentaria y la alimentación”, la entomofagia es el consumo de insectos por los seres humanos. La entomofagia se practica en muchos países de todo el mundo, pero principalmente en regiones de Asia, África y América Latina. La ingesta de insectos complementa la dieta de aproximadamente 2.000 millones de personas, y se trata de un hábito que siempre ha estado presente en la conducta alimentaria de los seres humanos.

Es un error considerar que los insectos como alimento solo se consumen en períodos de hambre. En muchas civilizaciones forman parte de la dieta local básica. Los insectos se consumen debido a su sabor y no porque no haya otras fuentes de alimentos disponibles. Ciertas especies, como la oruga de la mariposa emperador en África del sur y los huevos de hormiga tejedora en el sureste de Asia, pueden alcanzar precios elevados y se consideran un manjar exquisito.

Los insectos mas consumidos son:

  • Coleópteros como escarabajos (31%)
  • Lepidópteros como orugas (18%)
  • Himenópteros como hormigas, abejas y avispas (14%)
  • Ortópteros como saltamontes y grillos (13%)
  • Hemípteros como chinches y cochinillas (10%)
  • Isópteros como termitas (3%)
  • Odonatos como libélulas (3%)
  • Dípteros como moscas (2%)

Según la Federación Internacional de Industrias de Piensos, los insectos pueden complementar las fuentes tradicionales de piensos como la soja, el maíz, los cereales y la harina de pescado.

La aprensión del consumidor sigue siendo una de las grandes barreras para que los insectos se consideren fuentes viables de proteína en numerosos países occidentales. No obstante, la historia demuestra que los modelos de dieta en un mundo globalizado es susceptibles de cambiar rápidamente, un ejemplo del mismo es la rápida aceptación del pescado crudo en forma de sushi. En la actualidad existen restaurantes que están ofreciendo insectos en alguno de sus platos, definiéndolo por el propio chef como algo onírico.

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