Nuevos alimentos para el bienestar nutricional

De poder comer cada día hemos pasado a dietas adaptadas a cada situación o estado vital, lo cual requiere reformular la dieta e incorporar nuevos alimentos
nuevos alimentos

El nivel de bienestar alcanzado en el mundo occidental nos ha permitido dejar de preocuparnos del comer a diario como base de nuestra subsistencia. Superado este estadio, hemos alcanzado, al menos en términos generales, un punto de sofisticación que nos permite pensar en el alimento como fuente de salud, tanto desde la perspectiva de la prevención como del tratamiento de aspectos patológicos específicos.

El concepto de mantenimiento de la salud, mediante la alimentación, es un ideal un poco utópico, pero al ser tan bien acogido por una sociedad que es capaz de pagar por lo que come, incluso mucho más de lo que vale objetivamente esa comida, nos encontramos con un negocio formidable, no sólo para la industria alimentaria, sino también para la farmacéutica y para inversores de diferentes orígenes, para los que esta situación se convierte en una oportunidad de futuro e inversión.

Alimentación y salud

El nacimiento del concepto de alimento y salud se inicia en Japón, que en un momento dado se encuentra con una sociedad muy envejecida en la que se hace evidente la aparición de enfermedades asociadas al estilo de vida. En este contexto, establecer prioridades en la alimentación que permitan un envejecimiento activo, con una menor necesidad de asistencia sanitaria y menor consumo de fármacos, basado en la alimentación no sólo adecuada, sino claramente saludable y beneficiosa para la salud, fue un objetivo para la administración japonesa en los años 80 del siglo pasado.

Como es obvio, este nuevo campo ha de estar regulado por las autoridades sanitarias, ya que los efectos positivos que pueda tener una sustancia o un alimento han de estar científicamente contrastados y aceptados. En caso contrario, son los consumidores los perjudicados, puesto que van a pagar más caro un alimento, en el que están depositando una expectativa que posteriormente no va a cumplirse.

La nutrición saludable debe formar parte integral de la vida diaria

De acuerdo con la UNESCO, una de las organizaciones de referencia en cuanto a lo que se refiere a la alimentación en el mundo, la alimentación saludable puede tomar distintas formas y ser percibida de diversas maneras en los distintos países y entre las distintas culturas. En términos generales, la nutrición saludable debe formar parte integral de la vida diaria de las personas y contribuir a su bienestar fisiológico, mental y social.

Básicamente, ésta representa el efecto combinado de los alimentos que consumimos, nuestro estado de salud y el cuidado que damos a nuestras propias necesidades de salud y a las de quienes nos rodean. El bienestar nutricional se logra consumiendo alimentos seguros que son parte de una dieta equilibrada que contiene la cantidad adecuada de nutrientes según los requerimientos de nuestro organismo. La desnutrición se define como cualquier condición física provocada por una dieta deficiente o por la incapacidad del organismo de absorber o metabolizar nutrientes.

La alimentación saludable se ha de basar en un equilibrio nutricional, en cuanto a la ingesta de nutrientes. Además, hay que contemplar la inclusión de sustancias que pueden ser necesarias para nuestro organismo en diferentes etapas de la vida. Así, es posible que sean necesarias sustancias que nos ayuden en el metabolismo de los lípidos, en función de la edad, o que por su actividad antioxidante puedan ayudar en el control de determinadas enfermedades. En cualquier caso, los avances científicos que se están produciendo y que veremos en el futuro, ayudarán a determinar qué se puede consumir y cuando, con la finalidad de mantener nuestro organismo en un estado óptimo de salud.

Nutrientes activos

Los nuevos alimentos que se están desarrollando y que veremos en el mercado se desarrollan sobre la base de diferentes elementos nutricionales.

En un primer grupo hay que desatacar a aquellos que poseen actividad antioxidante. Es bien conocido que el estrés oxidativo es una de las principales causas de envejecimiento celular y el origen de multitud de enfermedades. Por tanto, todos aquellos productos que actúen modulando la oxidación celular podrán ser considerados como sustancias con acción nutricionalmente saludable. Cada vez hay más alimentos que se están vendiendo con estas propiedades, así como extractos de plantas. Los consumidores han asumido el concepto y son bien aceptados.

A mayor envejecimiento de la población, más frecuente es la aparición de diferentes tipos de tumores, siendo el cáncer una de las enfermedades más temidas por la población. Por este motivo, son muy bien aceptados aquellos productos con actividad antitumoral. En este caso hay estudios relacionados con multitud de extractos vegetales que poseen esta actividad. Muchas de ellas también con acción antioxidante, como es el caso de los polifenoles, además de extractos de vegetales como los cítricos o las frutas.

Al mismo tiempo, la hipertensión arterial y el dolor son dos problemas habituales en la población de países desarrollados. Por este motivo, sustancias con acción antihipertensiva, antiinflamatoria y antidolor, van a jugar un papel importante, de cara a los intereses del consumidor medio. En este caso, hay muchos estudios relativos al efecto de péptidos activos. Al ser grupos de pocos aminoácidos procedentes de la digestión enzimática de las proteínas, hay multitud de péptidos con diferentes propiedades. Se han descrito la existencia de un péptido con propiedades opiáceas como es la beta casomorfina procedente de la caseína de la leche o la formación de péptidos con capacidad para reducir la presión arterial procedentes del metabolismo de las bacterias lácticas.

El microbioma es un elemento esencial para la salud de nuestro organismo

Indudablemente hay que considerar también a las sustancias probióticas, al permitir el crecimiento de microorganismos saludables en nuestro intestino y que parecen tener una actividad inmuno-moduladora. Igualmente, el mantenimiento de la microbiota prebiótica, que son los microorganismos con propiedades saludables para nuestro sistema digestivo, que conforman el microbioma, y que es un elemento esencial para el mantenimiento de la salud de nuestro organismo.

Al mismo tiempo, se consideran importante aquellos nutrientes que tienen efecto en la actividad reproductiva, como son la vitamina A, el cinc o el selenio, que facilitan o mejoran las capacidades reproductivas de adultos, sobre todo si no son personas muy jóvenes.

Finalmente, cualquier otra sustancia que pueda poseer actividad nutricional interesante y de las que vamos a ir viendo cada vez más en el mercado. En este punto, no se puede dejar de comentar la característica hormética de algunas de estas sustancias. La teoría de la hormesis indica que se trata de sustancias que producen las plantas ante situaciones de estrés importante y que poseen efector protectores para la planta y para las personas y animales que consuman esa misma sustancia. Sin embargo, la característica de las sustancias horméticas es que no hay efecto si en el organismo diana no existe el estrés previo o una enfermedad concreta. Es decir, una sustancia hormética no posee acción preventiva, sólo funciona cuando existe el problema.

Nuevos alimentos

Con la demanda de alimentos saludables se ha estimulado la presencia en el mercado de nuevos alimentos, desconocidos en nuestra sociedad, que se presentan con propiedades milagro. Sólo tenemos que ir a tiendas que publicitan alimentos saludables para ver productos como las hojas de Noni, la fruta Maqui, la fruta del Baobab, semillas de Chía, semillas de cáñamo, té matcha o un sinfín de alimentos fermentados. Y esto es sólo el principio de lo que vendrá.

Cada uno se presenta con unas propiedades increíbles, aunque son productos bien conocidos en los países de origen, como suplementos nutricionales o con propiedades digestivas.

A esto hay que añadir los productos que podemos ver gracias a la tecnología, como son los productos que simulan embutidos o alimentos de origen animal, pero hechos al 100% con ingredientes vegetales, así como aquellos que se podrán diseñar a la carta, mediante impresoras 3D.

Todo ello comporta una cantidad de información enorme, que ha de ser digerida por el consumidor medio, que desconoce las bases reales de su eficacia y que va a requerir de una legislación específica y de un control eficaz.

Necesidades de control

Por todo lo indicado, se hace necesario abordar el problema del control desde varias perspectivas. La primera de ellas es garantizar que cuando una sustancia concreta o un alimento, posee una acción nutricional, es muy importante evaluar el efecto nutricional y demostrar que existe. Esto garantiza al consumidor que no va a ser estafado. Es decir, que cuando compra un determinado producto, puede tener una garantía razonable que ese producto funcionará.

En segundo lugar, se hace necesario probar esa sustancia o nuevo alimento en personas. Esto nos lleva a demostrar que el efecto se produce de forma efectiva en humanos y, además, es seguro de acuerdo a las instrucciones de la empresa que lo comercializa.

En tercer lugar y no por ello menos importante, que se está cumpliendo con la legislación vigente. Por ello, el reciente Reglamento sobre nuevos alimentos tiene por objeto mejorar las condiciones para que las empresas puedan comercializar más fácilmente alimentos nuevos e innovadores en la Unión Europea, manteniendo siempre un elevado nivel de seguridad.

Bibliografía

  • Arai S., Osawa T., Ohigashi H., Yoshikawa M., Kaminogawa S., Watanabe M., Ogawa T., Okubo K., Watanabe S., Nishino H., Shinohara K., Esashi T., Hirahara T. 2014. A Mainstay of Functional Food Science in Japan—History, Present Status, and Future Outlook. Bioscience, Biotechnology, and Biochemistry, 65(1):1-13.
  • REGLAMENTO (CE) 1924/2006 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 20 de diciembre de 2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.
  • REGLAMENTO (UE) 2015/2283 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 25 de noviembre de 2015 relativo a los nuevos alimentos, por el que se modifica el Reglamento (UE) no 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo y se derogan el Reglamento (CE) no 258/97 del Parlamento Europeo y del Consejo y el Reglamento (CE) no 1852/2001 de la Comisión.
  • Looking to 2004 trends. www.foodnavigator.com/Market-Trends/Looking-to-2004-trends

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