Mejorando la dieta animal

Las estrategias alternativas de alimentación animal dan salida a excedentes agroindustriales y contribuyen a la reducción de problemas ambientales asociados con la agricultura

Una investigación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en la que ha colaborado la Universitat Politècnica de València (UPV), revela que la incorporación de subproductos agroindustriales en piensos para porcino puede reducir las emisiones de óxido nitroso (N2O) de los purines utilizados como fertilizantes hasta en un 65%. De acuerdo con el trabao, no solo es posible dar salida a excedentes agrícolas y subproductos ganaderos sino que además se beneficia al medio ambiente.

El objetivo del estudio, publicado recientemente en la revista Agricultural, Ecosystems and Environment, ha sido incidir sobre los ingredientes de las dietas de los cerdos para modificar la composición de los purines utilizados como fertilizantes y evaluar las posibles variaciones en las emisiones de N2O. Según los resultados obtenidos, los suelos donde se aportaron los purines obtenidos de las dietas modificadas (con pulpa de naranja y algarroba) disminuyeron las emisiones en un 65% y 47% respectivamente respecto a las obtenidas con el purín procedente de una dieta convencional. Estos resultados muestran el potencial de las estrategias alternativas de alimentación animal para la reducción de los problemas ambientales asociados con la agricultura.

Los fertilizantes nitrogenados, orgánicos o minerales, son responsables de la mayor parte de las emisiones de N2O desde la actividad agrícola. Este gas tiene un potencial de calentamiento 300 veces superior al del CO2, siendo por ello altamente prioritario el establecimiento de estrategias de mitigación. El N2O se produce principalmente por los procesos microbiológicos del suelo conocidos como nitrificación y desnitrificación. Cuando un fertilizante nitrogenado es aportado al suelo se incrementa su actividad microbiológica activando ambos procesos, que a su vez dependen de factores como el climático, el edáfico y el manejo del campo. Hasta ahora las medidas para mitigar las emisiones de óxido nitroso (N2O) se centraban en el manejo del cultivo. Sin embargo, desde la Universidades Politécnicas de Madrid y de Valencia, se ha intentado ir al inicio de la cadena, donde se producen los subproductos ganaderos que posteriormente serán revalorizados como fertilizantes.

Para realizar este estudio se seleccionaron subproductos típicos de la región Mediterránea, la pulpa de naranja y la algarroba. Estos subproductos se incorporaron en dietas comerciales de ganado porcino en sustitución de cereales, respetando el equilibrio que estas dietas precisan para cubrir los requerimientos de los animales. Se comprobó que, obviamente, los componentes excretados a través de las heces y orina (purines) -por ejemplo las fracciones nitrogenadas, lignina, compuestos fenólicos, etc.- variaron en función de la dieta. Los purines se aplicaron como fertilizantes a un suelo agrícola cultivado con raigrás, una planta forrajera que se utiliza como alimento para el ganado. Las emisiones de N2O se compararon con las generadas en un suelo donde se había aplicado un purín obtenido de cerdos alimentados con una dieta convencional.

El análisis de los purines reveló que la cantidad de ácido benzoico y ácido hipúrico variaba según el tipo de dieta. Resultó que en los suelos donde la cantidad aportada de benzoico a través del purín era mayor, las emisiones disminuyeron. Esto fue debido a que este ácido redujo la capacidad microbiana desnitrificante del suelo que es la responsable de la mayor parte de las emisiones de N2O a la atmósfera. Teniendo en cuenta que el ácido hipúrico se degrada en el suelo a ácido benzoico, los purines con mayor cantidad de estos ácidos presentaron unas emisiones de N2O menores que el resto.

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