Coles de Bruselas con WIFI

La plataforma ‘Open Agriculture’ del MIT Media Lab persigue las condiciones óptimas para cada vegetal en entornos urbanos
agricultura urbana

A.R. | REDACCIÓN

La integración de tecnologías robóticas, de explotación de Big Data o dotadas de un cierto grado de inteligencia artificial, es cada vez más frecuente en la agricultura moderna. Tanto que cada vez más expertos optan por llamarla agricultura digital y su aplicación se extiende tanto en los terrenos de cultivo tradicionales como por los también cada vez más frecuentes huertos urbanos.

Hay quien sostiene que en un futuro no muy lejano, los huertos urbanos serán capaces de suministrar del 30% al 40% de las necesidades de la dieta diaria y que además lo harán proporcionando suficiente variedad y con cantidades ajustadas a la demanda real, evitando así un porcentaje relevante de desperdicios alimentarios.

Entre ellos se cuenta Caleb Harper, responsable de la plataforma Open Agriculture del MIT Media Lab. Harper admite que no todo va ser cultivable en los entornos urbanos, pero sí cree en la posibilidad de crear algo así como pequeños ecosistemas en los que sea posible cultivar muchas especies vegetales en condiciones óptimas. El punto final de la iniciativa que dirige es poner en manos de cada consumidor la ciencia y la tecnología necesarias para favorecer el autoconsumo en unos entornos urbanos cada vez de mayores dimensiones.

Informática básica

La experiencia parte de sistemas informáticos que monitorizan todas y cada una de las variables que tienen que ver con el cultivo de un vegetal determinado, especialmente las ambientales. Las condiciones son moldeables por cada usuario, de modo que puede experimentar con las condiciones de temperatura, humedad, de abono u otros factores. Al tratarse de una plataforma abierta, los participantes de la experiencia pueden aportar mejoras, consejos o relacionarse entre sí.

Del mismo modo, y aunque se parta de unos contenedores predefinidos para el cultivo o de una adecuación del espacio predeterminada, desde Open Agriculture se insiste en la oportunidad de compartir mejoras o soluciones alternativas de modo que puedan ser adoptadas por el resto de usuarios, a los que se propone la creación de comunidades interconectadas. Dado que el sistema es escalable, no importa si se trata del cultivo en tiestos o jardineras, o si estamos hablando de unos pocos metros cuadrados o de superficies mucho mayores.

El éxito de plataformas de este tipo no depende tanto del desarrollo tecnológico ni de su sofisticación como de la disponibilidad de las herramientas básicas, en este caso un ordenador con conexión, y métodos para asegurar una climatización automatizada.

Aunque parezca una utopía, defienden los promotores de la iniciativa, mucho de lo que se precisa se basa en mecanismos rudimentarios y de bajo coste, lo que acerca este tipo de soluciones incluso a los barrios marginales de las grandes ciudades de los países en desarrollo. Sus promotores insisten: "Es como poder cultivar coles de Bruselas en cualquier parte del mundo conectados a una WIFI".

Comentarios

Añade un comentario

Para comentar tienes que estar registrado.
Registrate o si ya eres usuario

Futuro